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Hiperhidrosis

La sudoración o transpiración es una función intrínseca de la piel para mantener la temperatura corporal constante. Sin embargo el exceso de sudor (hiperhidrosis) impredecible o incontrolable puede alterar las relaciones sociales y en la calidad de vida de estos pacientes.

¿ QUÉ ES LA HIPERHIDROSIS (HH)?

Es el exceso de sudoración producida de forma espontánea, sin importar la temperatura ambiental ni las situaciones de tensión física o emocional.

¿POR QUÉ SUDAMOS?

La transpiración es una función de la piel que supone la liberación de líquidos ricos en sales, por parte de las glándulas sudoríparas. Esta función sirve, fundamentalmente, para favorecer la termorregulación, es decir, para mantener constante la temperatura corporal a 37 º C.

Cuando el cuerpo necesita liberar calor, se produce la transpiración y el refrescamiento de la piel por evaporación.

Las glándulas sudoríparas de manos, pies y axilas son más sensibles a los estímulos psicológicos

Por este motivo sudamos cuando tenemos calor, durante el ejercicio físico o en situaciones de tensión, en la que la descarga nerviosa aumenta nuestra temperatura corporal.

El cuerpo humano cuenta con un total de entre 2 y 4 millones de glándulas sudoríparas, que se activan en la pubertad. Las glándulas sudoríparas localizadas en las palmas de las manos, plantas de los pies, cráneo, rostro y axilas son especialmente sensibles a los estímulos psicológicos.

HIPERHIDROSIS

La hiperhidrosis puede afectar al 2% de la población de raza blanca. Suele presentarse en adultos entre los 25 y los 64 años y, en un 40% de los casos, suele haber algún caso familiar, por lo que tiene una tendencia hereditaria.

Aparece especialmente en manos, axilas, pies y región púbica por la alta concentración de glándulas sudoríparas en estas zonas.

La hiperhidrosis puede presentar distintos grados de afectación:

  • Grado I: La sudoración no se nota nunca ni impide la actividad normal del paciente.
  • Grado II: La sudoración es tolerable, pero a veces impide la actividad normal del paciente.
  • Grado III: La sudoración es raramente tolerable y frecuentemente impide la actividad normal del paciente.
  • Grado IV: La sudoración no es tolerable e interfiere continuamente en la actividad normal del paciente.

Aunque se trata de un problema relativamente frecuente y sin peligro para la vida, puede generar estrés y ansiedad y limitar la actividad laboral, académica y social.  Los pacientes lo sufren calladamente y no suelen acudir al dermatólogo cuando aparecen los síntomas por primera vez. Tratan  de acostumbrarse y vivir con ello adoptando algunas pautas de comportamiento especiales:

  • Evitan el contacto físico, como saludar con un apretón de manos.
  • Limitar los movimientos de los brazos y adoptar posturas rígidas para ocultar la sudoración excesiva de las axilas.
  • Se cambian de ropa varías veces  a lo largo del día y suelen evitar ropa de colores oscuros.

2. CLASIFICACIÓN DE HIPERHIDROSIS

SEGÚN LA CAUSA:

  • Primaria: suele ser más localizada y de causa desconocida.
  • Secundaria: obedece a situaciones clínicas subyacentes y suele tener un patrón corporal más generalizado. Puede aparecer en distintos momentos de la vida del paciente, en relación a la menopausia, ciertas drogas, problemas de tiroides, tumores o intoxicaciones leves de mercurio.

SEGÚN LA LOCALIZACIÓN:

  • Axilar.
  • Palmoplantar.
  • Gustativa.
  • Generalizada.

SEGÚN LA EXTENSIÓN:

  • Hiperhidrosis localizada: cuando la hipersudoración abarca una superficie igual o menor a 100 cm2.
  • Hiperhidrosis generalizada: cuando el exceso de sudoración abarca una superficie mayor a 100 cm2 en la piel del paciente.

HH. PRIMARIA:

 La causa no es del todo conocida. Se relaciona claramente con una hiperactividad simpática del sistema nervioso central.

Muchos pacientes afectados manifiestan que las situaciones de tensión, la excitación o el estado de nervios, suelen empeorar el cuadro. De hecho es muy frecuente que lo pacientes refieran que  se ponen nerviosos cuando detectan que han «roto» a sudar y el cuadro se dispara aumentando aún más la sudoración.

Ciertos hábitos, tales como el consumo de bebidas, nicotina, cafeína y ciertas comidas u olores, también pueden disparar el grado de sudoración en estos pacientes.

HH. SECUNDARIA

Suele ser generalizada y presentarse inmersa en otros cuadros clínicos, con otros síntomas:

  • Alteraciones en el sistema nervioso central y/o medula espinal.
  • Neuropatías periféricas.
  • Lesiones cerebrales.
  • Tumores intratorácicos.
  • Problemas sistémicos (feocromocitoma, parkinson, tirotoxicosis, entre otros).
  • Intoxicaciones de mercurio.

LOCALIZADA

Las hipersudoraciones localizadas pueden tener una causa biológica de base como: tumor glómico, nevus azul, neuropatía diabética, parotiditis o abscesos en la parótida…

3. TRATAMIENTO DE LA HIPERHIDROSIS

  • TOXINA BOTULÍNICA 

El tratamiento de la hiperhidrosis con toxina botulínica es una solución cómoda y eficaz que puede aplicarse tanto en axilas como en las palmas de las manos y las plantas de los pies.

La infiltración de toxina botulínica se realiza con anestesia locoregional  y  a través de agujas muy finas. La toxina produce un bloqueo de la función de las glándulas sudoríparas, por lo que reduce la producción de sudor en las áreas tratadas.Los resultados tienen una duración de unos 6-10 meses según el paciente.El paciente puede reanudar su actividad normal inmediatamente después del tratamiento y se puede repetir tantas veces como sea necesario, por carecer de efectos secundarios importantes.

  • TRATAMIENTOS MÉDICO-DERMATOLÓGICO:

El empleo de algunos antitrasnpirantes tópicos de cloruro de aluminio y/o sustancias anticolinérgicas pueden ser una solución en grados leves de  hiperhidrosis.El principal inconveniente es la necesidad de la aplicación diaria de los mismos, así como de una posible irritación por la concentración alta de estas sustancias, por lo que pacientes con pieles sensibles pueden no tolerarlo. El efecto, si existe, aparece a partir del 5º día.